La expansión del vehículo eléctrico plantea nuevos retos de seguridad para los talleres, los equipos de asistencia en carretera, los aparcamientos y las instalaciones de recarga. Disponer de equipos de protección adecuados es fundamental para reducir los riesgos durante las intervenciones y ante posibles emergencias.
Entre las soluciones de CATU para vehículos eléctricos e híbridos destaca su manta ignífuga, diseñada para limitar la propagación del fuego, las llamas, los humos y los gases procedentes de un incendio en un vehículo o en su batería de tracción.
Entre sus principales características destacan:
- Resistencia térmica de hasta 1.000 °C durante el ensayo de dos horas conforme a DIN SPEC 91489:2024-11, y hasta 1.300 °C durante periodos cortos.
- Diseño reutilizable, con revisión y limpieza antes de volver a utilizarla.
- Diferentes dimensiones para cubrir desde turismos compactos hasta vehículos de mayor tamaño.
- Material con resistencia eléctrica superior a 1 MΩ en cualquier punto, según el ensayo indicado por el fabricante.
- Cumplimiento de normas y requisitos como EN 1869, EN 13501-1 y REACH/RoHS. La gama indicada está libre de PFAS.
La manta forma parte de una oferta más amplia de CATU para la seguridad en vehículos eléctricos e híbridos, que incluye equipos de protección individual, guantes aislantes, kits de rescate, pértigas de salvamento y equipos de detección de tensión, entre otras soluciones para los profesionales que trabajan en este ámbito.